Cuarta ediciÓn de las Jornadas de
estudio, reflexiÓn y opiniÓn sobre Violencia

VIOLENCIA DESENFOCADA. DINERO.
Cuarta edición de las Jornadas de estudio, reflexión y opinión sobre Violencia
Sevilla del 18 al 21 de noviembre de 2008

 

El primer paso para salir de los conflictos es tomar conciencia de ellos. De esa manera, alcanzar la lucidez suficiente para descubrir la manipulación, y desbaratarla.

Vicente Verdú

VIOLENCIA DESENFOCADA
¿Qué es la violencia desenfocada? Intentemos, a grandes rasgos, definir qué sea eso de la violencia desenfocada, desde el uso de algunos conceptos básicos de psicología y sociología más elemental.
El ensombrecimiento se define en la psicología convencional como aquella capacidad de, no ocultando información, sí hacerla parecer irrelevante ante la importancia de otro hecho, acción u objeto que se antepone entre esta y el receptor de la misma. Esto es, uno ensombrece al otro sin necesidad de hacerlo desaparecer. Es como obligarnos a contestar a un test de inteligencia mientras nos colocan sobre los oídos unos auriculares con el desconsolador llanto de un bebe de pocos meses.

Muchos son los temas que reclaman de nuestra atención y que diariamente nos asaltan: la violencia en las aulas, el maltrato a los inmigrantes, la violencia de género, la destrucción del concepto de familia clásica y la perdida, por ende, de los valores tradicionales, la problemática de los “jóvenes”; alcoholismo, bandas callejeras, etc... ¿Pero son todos estos temas abordados desde la objetividad y el rigor, son ciertamente analizados de forma positiva o en algunos casos adolecen de amarillismo y oportunismo? ¿Son ensombrecidos, o útiles para el ensombrecimiento de otras cuestiones y problemáticas?

¿Qué pasaría si desde los medios, o desde una plataforma mucho más poderosa, se intentara ensombrecer la realidad? ¿Qué tácticas usarían? ¿Qué noticias esgrimirían, y qué argumentos, para desviar la atención de la población hacia asuntos aparentemente mucho más importantes y relevantes pero en el fondo conocidos, tratados y estudiados? ¿Podríamos definir a esta acción como violencia? Creemos que sí, y a esto lo vamos a dar a llamar en violencia desenfocada.

VÍCTIMA Y EJECUTOR
Las víctimas de la violencia desenfocada somos nosotros, los ciudadanos, los consumidores, los demandantes conscientes e inconscientes de información. Nosotros somos, a fin de cuenta los engañados y violentados. Y tristemente engañados por nuestra pasividad. Los flujos de información y desinformación que pululan en los medios son el cebo que nos atrae. El fin de engañarnos aún está por descubrir. Pero debemos estar despiertos, listos y ágiles. Los grandes temas de actualidad son el caldo de cultivo de la desinformación, la rumorología y la superchería barata. Modas que nos obligan a actuar de una forma u otra, supuestos estilos de vida que han de ser nuestra única meta y bienes de mercado sin los cuales estamos perdidos. El bombardeo es constante y nosotros somos, muy a nuestro pesar, agentes, sin saberlo, de estrategias que nos superan. Nosotros difundimos aquello en lo que creemos sin cuestionarnos su veracidad, simplemente por que nunca se nos ha invitado a cuestionarlo.
Si apoyamos y creemos en lo expuesto debemos investigar de forma seria y rigurosa cuáles son los ámbitos más cotidianos desde los cuales se ejerce esa distorsión, ese ensombrecimiento. La violencia es una acción puramente humana y, por ende, también la violencia desenfocada es una forma de manipulación, una acción direccionada y precisa, resultado de una intencionalidad primera. Cruel como sólo el ser humano es capaz de concebir, sutil y cegadora.
Quizá la verdad esté al alcance de nuestros dedos, pero quizá los árboles que se levantan ante nuestro ojos nos impiden ver el bosque.

Cuanto más se cambia una cosa por dinero (cuanto más fácilmente, más a menudo, por más cuantía de dinero), más real es esa cosa.

Agustín García Calvo

DINERO
¿Qué es el dinero? Existen conceptos universales, lugares comunes donde todos convergemos y de los que todos compartimos. La razón, la justicia, la divinidad, el universo, el tiempo, la vida o la muerte; y en esta teogonía de los universales más atemporales se ha ido a instalar uno que, lejos de ser nuevo, es el que más nos define en estos tiempos: El Dinero.
Ya el gran maestro Agustín García Calvo en su obra De Dios, da un paso aún más atrevido y dice del dinero que cumple los más exigentes requisitos para conocerse como la cara de Dios o Su principal epifanía entre nosotros: es la cosa –dice- de la que más se habla.
Desde que tenemos uso de razón somos adiestrados en su manejo. Nos enseñan a valorarlo, a perseguirlo, a ambicionarlo y, aprendemos a hacer nuestra la obligatoriedad de su régimen. Lo engrana todo, los justifica todo, y es, sin duda, el motor de todos los cambios y estancamientos de las sociedades. Quizá sea el Dinero, lo único curiosamente, que realmente tienen en común todos los pueblos de la tierra.
El dinero en esencia, no es más que un pacto al que hemos llegado, o nos han hecho creer que hemos llegado a tal, para valorar nuestro trabajo y el de los demás pero, ¿realmente sabemos qué es el dinero, de dónde procede, o cómo funciona?

OTRA FORMA DE VIOLENCIA DESENFOCADA: EL DINERO
Pero creer que el dinero es el justo trueque de nuestro trabajo por un bien tangible, fiable y legitimado y amparado en el regazo omnipotente de un gobierno, o un grupo organizado de ellos, es una ingenuidad maliciosa. El dinero, hoy, no es lo que todos creemos.
Vivimos sumergidos en un torbellino de informaciones financieras, económicas y macroeconómicas de las cuales no entendemos absolutamente nada. El exceso de información ha conseguido cegarnos y hacernos totalmente ignorantes del funcionamiento del sistema capitalista. Vivimos diariamente contemplando atemorizados crisis que desaparecen a mayor velocidad de lo que se crearon. Subidas y bajadas de precios de cualquier producto con el que se pueda mercadear. Recesiones brutales de sistemas colapsados por las ansias especuladoras de la banca, o orgías de gasto desenfrenado animadas por las bajadas de los tipos de interés y por el bajo precio del dinero.
En definitiva, repetimos aquello que escuchamos y creemos entender. Alertamos a nuestros vecinos cuando el sistema quiere que los alertemos a ellos y a nosotros mismos, y nos relajamos cuando así nos lo ordenan. Pero vivimos seguros en las celdas de cristal que pagamos eternamente y creemos que ese el es el precio de una vida de comodidades, de disfrutar de nuestro maravillosamente imaginado estado del bienestar.
¿Y si el dinero lo inventaran los bancos en la cantidad que les diese la gana? ¿Y si nuestro único valor como ciudadanos del mundo es nuestra capacidad de endeudarnos? ¿Y si los gobiernos realmente no pueden hacer nada para frenar las ansias de los que son más poderosos que ellos mismos? ¿Y si las crisis están perfectamente planeadas y orquestadas para mantenernos eternamente en la agonía de la incertidumbre? ¿Y si eso a lo que llamamos dinero, y sus mil caras, es otra forma más de violencia desenfocada?

 

OBJETIVOS DE Las jornadas

Intentemos aportar ejemplos y argumentaciones bajo los que estudiar, reflexionar y opinar sobre las diferentes manifestaciones de la violencia desenfocada, en especial las manifestaciones relacionadas con el dinero. Y, sobre todo, las formas en las que estas manifestaciones nos son presentadas o simplemente llegan a nosotros o nosotros llegamos a ellas.
En esta ocasión, y por que la actualidad lo demanda, prestaremos especial atención al uso que desde los medios y los gobiernos se hace de las crisis económicas y de la desaceleración económica mundial, para alejarnos maliciosamente de otros aspectos de la realidad que nos afectan de formas más directas y claras. El mercado laboral y las desigualdades en los diferentes sectores de producción, el consumo diario básico, la creación de una clase media ficticia, la obligación de la deuda como única posibilidad de vida, etc...
Ser meros espectadores pasivos no deja de ser un divertimento fútil para mentes poco propicias a pensar, al igual que las vacas ven pasar el tren junto a su pastizal sin capacidad ninguna de especular o decir nada más sofisticado que un mugido, se nos invita a ser meros espectadores de la locomotora de los hechos. Invitemos a pensar, invitemos a criticar y a ser capaces de juzgar, ante nosotros mismos primero, qué papel queremos adoptar para luego, con plenitud de capacidades, decidir en conciencia.
Los objetivos, pues, de las jornadas no son otros que los de ayudar, de alguna forma, a proporcionar parte de esas herramientas y útiles necesarias a un auditorio que, presumiblemente, ha se ser hábil en el manejo de estas para considerarse ciudadanos integrados,  pero críticos, del siglo XXI.

¿CUÁNDO Y DÓNDE?

Las Jornadas VIOLENCIA DESENFOCADA. DINERO, se celebraráN entre los días 18 al 21 de noviembre de 2008, en Sevilla, sumando un total de 30 horas lectivas, en el auditorio del Edificio Expo, (antiguo Word Trade Center), y están destinadas al público en general, siendo estas de un especial interesa para jóvenes Universitarios, se prevé una asistencia que ronde las 400 personas. Las estructura de las jornadas se compone de Conferencias (cada una con 20 minutos destinados a preguntas al conferenciante), proyecciones Académicas de material fílmico con un profesor como introductor del material que, al término del mismo, impartirá una conferencia orbitando sobre el tema de material audiovisual, mesas de diálogo, conferencias coloquio y comunicaciones. El evento, está reconocido y homologado por la Universidad de Sevilla, la cual otorgará 3 créditos de libre configuración a todos aquellos congresistas que obtengan el certificado de asistencia.

Enlace: http://www.servicio.us.es/ordenacion/php/lc/lc0809/Actividades-por-Convenio.pdf

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La presentación de novedades (presentación de publicaciones, actuaciones especiales, actos lúdicos, encuentros, &c. ) tendrán lugar en "La Carbonería", C/Levíes 18, en lo que vendrá a llamarse NOCHES DE LA CARBONERÍA. La asistencia es voluntaria y no se contabilizará.

Para tal efecto quedan emplazados todos aquellos, particulares, empresas o instituciones que deseen presentar algún tipo de producto -obviamente relacionado con el evento en el que habrá de enmarcarse- como pudiera ser una revista, libro, CD Rom, &c.

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